EL KILO DEJARÁ DE SER UN KILO
-El Comité Internacional de Pesos y Medidas se reúne esta semana para redefinir cuatro unidades científicas básicas: el amperio, el kilogramo, el kelvin y el mol
Recién terminada la Revolución Francesa, a finales del siglo XVII, el sentimiento de fraternidad e igualdad entre los hombres reinaba hasta en el plano científico. Con la intención de crear un sistema de unidades universal -al menos para toda la República Francesa-, se decidió que un kilogramo sería la masa de un decímetro cúbico de agua destilada a una atmósfera de presión y 3,98 grados centígrados, una temperatura singular ya que que es la temperatura a la cual el agua tiene la mayor densidad a presión atmosférica normal.
Esto se debe, precisamente, a su naturaleza física. Los últimos análisis indican que hay una diferencia de unos 50 microgramos entre el estándar conservado en Francia y sus réplicas repartidas por todo el mundo. Aunque pueda parecer una cantidad ínfima, supone un problema para llevar a cabo determinados estudios científicos, y supone también un problema . Así, se ha decidido que se calcule en base a constantes fundamentales, un valor adimensional, estrictamente universal, que es siempre exactamente igual. Por ello, se ha elegido la «constante de Planck» (que recibe el nombre de su descubridor, Max Planck), una constante física que representa al cuanto elemental de acción y que juega un papel central en la teoría de la mecánica cuántica.
De la misma forma, está previsto que el comité, formado por representantes de 57 países, también aprueba la revisión de otras unidades básicas como el amperio (la unidad de corriente eléctrica), el mol (la unidad de la cantidad de materia) y el kelvin (una unidad de temperatura). Los cambios, que no se notarán en nuestra vida cotidiana pero que servirán para hacer mucho más precisos los estdios científicos, entrarán en vigor a partir del próximo mes de abril de 2019.
Fuente:ABC Ciencia

